Fideicomiso de Nidum, protección para tu inversión inmobiliaria

Comprar tu propio departamento no es algo que deba hacerse a la ligera. Hacerlo representa una inversión considerable, y dado el ambiente inmobiliario actual en Puebla, a veces es difícil tener la certeza de que tu dinero efectivamente te conseguirá el depa que te prometieron.

 

Nada de eso tiene por qué preocuparte si inviertes en Nidum Residencial.

 

Gracias a que el desarrollo de Nidum está estructurado alrededor de un fideicomiso, cada peso que inviertes en tu nuevo departamento te pone un paso más cerca de la comodidad y seguridad de tu futuro hogar.

 

¿Cómo? Tu inversión pasa directamente al fideicomiso encargado de construir y financiar el proyecto mismo, asegurando la mayor transparencia, evitando cualquier mal manejo de fondos y dándote a ti la seguridad de que tu esfuerzo rendirá frutos.

 

Por si fuera poco, Nidum ya es una realidad, por lo que próximamente podrás estar estrenando departamento.

 

¡Adquiere con confianza el hogar que siempre soñaste! Tu futuro está seguro en Nidum Residencial.

¿Abogado? Esto te va a interesar…

Practicar y defender la ley es una profesión común y casi universal hoy en día, pero no siempre fue así. Entonces, ¿quiénes fueron y cuándo vivieron los primeros abogados?

 

La Antigua Grecia

En cuanto a la profesión legal en occidente, los primeros practicantes de algo similar a la abogacía fueron los llamados oradores de la antigua ciudad de Atenas.

 

En sus disputas y casos, los atenienses acostumbraban defenderse a sí mismos, exponiendo como mejor pudieran su caso y elaborando frente a sus compañeros ciudadanos su propia defensa. Sin embargo, llegó a acostumbrarse también que un amigo o conocido pudiera prestar su ayuda en esta tarea a manera de favor.

Por esta razón, la ley ateniense prohibía que los oradores cobraran por sus servicios. Así, aunque muchos solían recibir pagos por debajo de la mesa, el statu quo de la ciudad impedía que se organizaran como profesionales o se presentaran a sí mismos como expertos legales, compareciendo siempre en calidad de “amigos” del acusado.

 

El Imperio Romano

La abogacía se formalizó como profesión durante el reino del emperador romano Claudio (41-54 d.C.), quien permitió que los oradores recibieran un pago por sus servicios en un caso. Sin embargo, esta compensación estaba limitada a un monto escaso, y las fuentes clásicas indican que no se ganaba buen dinero como abogado romano.

 

Es importante destacar que, en un principio, tanto los abogados como los jueces del imperio practicaban más bien el arte de la retórica, no la ley, por lo que estos puestos los ocupaban aquellos interesados en la ley como una especie de pasatiempo intelectual.

 

Aun así, pronto se desarrolló entre los romanos la figura del jurisconsulto, un ciudadano (generalmente ya adinerado) que conocía a profundidad las leyes y a quien la gente recurría para pedir consejos o asistencia legales. Fueron estos ciudadanos romanos los primeros en ocupar la mayoría de su tiempo en considerar y debatir problemas legales.

 

Como durante este tiempo su profesión no se regulaba, quien así lo quisiera podía hacerse llamar abogado, aunque claro, su credibilidad dependía de su éxito en las audiencias y de su influencia y reputación ante el pueblo.

Hacia el siglo IV, las cosas empezaron a cambiar, y se volvió más común el estudio formal de las leyes junto con el de la retórica. En el año 460, el emperador León ordenó que los nuevos abogados debían presentar recomendaciones de sus maestros para poder litigar en un juicio y formar parte de una corte.

Finalmente, hacia el siglo VI, se volvió obligatorio estudiar leyes por un periodo de al menos cuatro años para poder practicar la abogacía, surgiendo así finalmente el ejercicio formal de esta profesión.

Depa pagado, depa entregado

Sabemos que comprar una propiedad representa una inversión importante en todos los sentidos. Comprar un departamento no es solamente una considerable inversión monetaria, es también apostarle a un mejor futuro; un futuro de anhelos y de crecimiento.

 

Queremos que sepas que en Nidum entendemos completamente lo que la magnitud de una inversión así representa para ti y para tu familia, por lo que estamos comprometidos de lleno a que, al adquirir tu departamento en Nidum Residencial, efectivamente coseches los beneficios de tu inversión; o sea, que recibas y vivas en el departamento que has elegido.

 

Nuestro residencial ya es una realidad. La obra material de Nidum se eleva ya sobre la ciudad de Puebla con orgullo, y puedes visitar nuestro sitio web cuando tú lo desees para darle seguimiento a los avances de obra.

 

Más de 45 años de experiencia y 9.9 millones de metros cuadrados de construcción nos respaldan. Así pues, con el peso de más de cien proyectos en nuestro portafolio, nuestra promesa contigo es doble.

 

Primero, nos comprometemos a continuar trabajando arduamente para que tú y tu familia puedan llegar muy pronto a disfrutar la comodidad, tranquilidad y seguridad de su nuevo hogar.

 

Segundo, te aseguramos que tu inversión será una sola, y que el monto que pagues inicialmente no aumentará. Al adquirir tu departamento en Nidum tendrás acceso a todos sus beneficios, servicios y amenidades, sin peros ni cuotas adicionales.

 

Pronto podrás llegar a tu nido. ¡Te esperamos!